viernes, 5 de agosto de 2011

En un mar de lagrimas de ojos inocentes.

Hoy me he despertado sobresaltada, ya que el sueño que he tenido me ha dejado claro cual es mi verdadera vocación. Recuerdo perfectamente que era de noche, tres compañeras de mi equipo de baloncesto y yo, nos disponíamos a ir a entrenar, cuando un coche rojo paró delante de mi portal. En ese coche rojo, iba un chico al que no logré verle la cara, y a su lado una chica que pude reconocer perfectamente ya que se bajo del auto. Se llamaba Marta. Nos invitó a subirnos al coche, ya que ella nos acercaría al polideportivo. Solo había tres plazas libres. En ese coche montaron mis tres compañeras, por lo que a mi me toco ir andando. Miré el reloj y recuerdo que eran las 19:48, y ya que el entrenamiento comenzaba a las 20:00 empecé a correr lo más rápido que pude ( ya que si no, yo llegaría la última y sola, mientras que si fuera con mis compañeras no me importaría llegar tarde). Cuando iba corriendo por entre unos edificios gris ceniza y la estación de trenes y autobuses, me crucé con muchas mujeres que llevaban en su cuello colocada una beca, y en sus manos un diploma atado. Me dispuse a subir una cuesta, que jamás había visto en mi vida, cuando me encontré, en dicha, con los maridos de las anteriores mujeres. Hacían cola, no recuerdo muy bien para qué... Llegué a una pequeña escuela, la que parecía también internado, en la que descubrí que allí dormían niños con cualquier tipo de enfermedad. Una de mis compañeras de cruz roja estaba por allí ejerciendo voluntariado y me acerqué a saludarla. Más tarde fui a ver a un corrillo de niños que había en el patio. Un niño muy pequeño, al que cogí en brazos y jugué un rato con él. Cuando solté al pequeño niño de mis manos rompí a llorar... El hombrecito, se acercó a mi y me abrazó. La ternura me inundó el cuerpo. Ahora, siento la necesidad de volver a soñar con ese chiquillo, necesito volver a verle,abrazarle, mi corazón me pide hacer realidad a ese niño, que esos ojos azules llenos de ternura existan. Necesito hacer realidad sus sueños, y los de muchos más niños. "Mi alegría es la mirada limpia y llena de amor de un niño feliz".

No hay comentarios:

Publicar un comentario